Estado soberano del Tolima-historia

Estado soberano del Tolima es un Fragmento del libro Historia de Colombia CUNDAY 1537-1918, una historia anónima. «Multitud de ciudadanos que se habían inutilizado para las artes y que carecían de pan por falta de industria, aspiraban a los empleos públicos para vivir del tesoro nacional, y se arrimaban al primer ambicioso que, pretendiendo asaltar el poder, les ofrecía una colocación. Esta ha sido la causa de nuestras revoluciones».(Tomado de Venancio Ortiz, Historia de la revolución de 1854)

«..Se desconocen las letras de cambio, los giros, etc., pero las monedas que se entregan en encomienda llegan todas a su destino, sin ningún peligro de pérdida. No se presente ni siquiera un robo al año en el correo…Los portes (de correo) son altos, lo cual es comprensible en un país donde tan poca gente escribe cartas…»(Tomado del libro La Nueva Granada : Veinte meses en los Andes, Por Isaac F. Holton, M. A., profesor de Química y de historia natural en Middlebury College(1857): traducción de Ángela Mejía de López, Bogotá, Ediciones del Banco de La República 1981).

Los territorios de las provincias de Neiva y Mariquita, eran empleadas por los caudillos terratenientes del Cauca-Léase Mosquera e Hilario López-, como centros de acopio y cuartel de reclutamiento, campo de combate y catapulta de sus lances militares sobre Santafé. Y completaba el precario equilibrio, el interés de los políticos Cundinamarqueses sobre nuestros dominios, como una prolongación de su territorio.
Por adhesión de los líderes radicales de las provincias de Neiva y Mariquita a la causa de Tomás Cipriano de Mosquera, este decreta la constitución del Estado Soberano del Tolima, desconociendo la autoridad del gobernador Gutiérrez Lee y segregándolo del territorio de Cundinamarca, como muchas personas locales deseaban desde tiempo atrás; el mismo Tomás Cipriano de Mosquera asumió las funciones de presidente- quien no tenía poder constitucional para hacerlo-.
El 4 de Mayo cede su puesto a Ángel María Céspedes. Así transcurrieron otros tres gobernantes nombrados por Decreto de Tomás Cipriano de Mosquera, ya en el solio presidencia.

En sus inicios copió las instituciones legales de Cundinamarca y dado el vacío institucional en que se hallaba, el 22 de Diciembre de 1862 los Diputados a la Asamblea Constituyente reunidos en Neiva, organizaron provisionalmente el gobierno del Estado mientras se expedía formalmente la carta política del mismo.
El 8 de mayo de 1863 se protocoliza, pero dado que se fundamentaba en la Constitución Política Nacional de 1858 y no hacía tres meses largos se había expedido la Constitución de 1863 (Rionegro), debieron enmendarla para acomodarla a los postulados constitucionales vigentes.En todo caso no fueron las únicas.
Cuatro constituciones más se expidieron durante la existencia de esta figura político administrativa (14 años), cada una acomodada a los gobernantes de turno y los intereses de sus amigos, convirtiéndose en el Estado más inestable constitucionalmente de todos los que conformaban la unión Colombiana. Así mismo la capital del Estado, anduvo de Ibagué, a Neiva, Guamo,Purificación y Natagaima entre otras. Las divergencias políticas, económicas y culturales no les permitían ponerse de acuerdo, estable y duraderamente.
Por medio de la Ley del 21 de Febrero de 1863 se divide el territorio del Estado en Distritos y Aldeas. El 3 de Marzo de 1864 se fracciona el territorio del Estado para su Administración general, en tres provincias: Sur, Norte y Centro (con capital Guamo y que es la que cobija a la aldea de Cunday). La Asamblea Legislativa del Estado del Tolima, a través de la Ley del 27 de Enero de 1868, globaliza además dos grandes divisiones: los Departamentos del norte con capital Ibagué y del sur con capital Neiva.
Examinemos detenidamente la Constitución de Neiva del 12 de Noviembre de 1863 (segunda), que nos permitirá desenmarañar el intrincado rompecabezas regional. Esta y la anterior nacieron de una labor conjunta y mancomunada entre los radicales y los mosqueristas, unidos por conveniencia de propósitos. Allí, se dotaba de poderes extraordinarios al poder legislativo mientras el Ejecutivo quedaba supeditado a ser un agente de los legisladores. Una de las cláusulas coercitivas exigía la firma de los secretarios de estado a todos los actos emanados del Presidente. Por supuesto que estaba acorde con el liberalismo radical más puro expresado en la constitución de Rionegro.
La constitución de Natagaima del 23 de Julio de 1866, no fue tan relevante como para diseccionar con detenimiento, salvo decir que ya se sentía pugna entre los radicales y mosqueristas y se insinuaba el potencial conservador de los líderes del Guamo. No así la constitución del Guamo del 29 de noviembre de 1867. Enfrentados en el territorio nacional los radicales y mosqueristas (liberales ambos con ambición de poder) hasta colapsar el “orden” con el Golpe de Estado que derribó a Mosquera. Esta noticia sacudió los cimientos y la estabilidad del Estado del Tolima-cuyo gobierno era declaradamente mosquerista-, dando lugar a una guerra civil local entre las facciones políticas.
El gobierno nacional interviene, respaldando las intenciones de Eugenio Castilla (primer designado a la presidencia del Tolima y promotor de la alianza radical-conservadora), quien desconoce la autoridad del entonces Presidente Inocencio Leyton. Vencedora por las armas dicha coalición, convoca a una elección de Diputados a una Asamblea Popular Constituyente. Allí, los conservadores- en cabeza de Domingo Caycedo Jurado-, que a nivel militar poco colaboraron con los radicales obtuvieron en segunda vuelta once votos contra Diez de Castilla. Dicho estatuto constitucional invocaba a Dios junto al pueblo en su introducción y fijaba el derecho de representación de las minorías.
Un observador decía, refiriéndose a esta clase de reyertas, que «de los vencedores se forman dos grupos principales. El uno, aunque menos numeroso, tiene su gran núcleo de parásitos y cuenta en su seno la mayoría de los héroes y de los patriotas a cuyos esfuerzos se atribuye el triunfo: esos se dirigen al capitolio, a los empleos y, por supuesto, a las tesorerías. El otro, compuesto casi todo de los que se llaman hijos del pueblo, con algunos ilusos a quienes la candidez o el entusiasmo arrancaron de sus oficios o de sus labores, toma el camino del hogar. Los pobres regresan a pie, porque para ellos no hay ajustamientos ni bagajes. Se les había hablado de honor, de religión, de moral, de liberad y de igualdad…Ellos van a encontrar sus chozas quemadas o derrumbadas; sus hijas seducidas…»[1]
Durante este periodo se reactivó la economía gracias al flujo hacia el exterior de Tabaco, quina y añil, al flujo comercial en general y al excelente manejo de los recursos fiscales hechos por la administración de turno. En medio de una cantidad de sucesos políticos donde el Estado resultó hasta con 4 gobernadores en un año, sus habitantes encarados de nuevo por política partidista, idos a las armas-que era el camino expedito y altamente transitado por nuestros mayores, requiriendo la intervención de las tropas nacionales-, «venciendo» en el conflicto los inconformes liberales. Obviamente lo primero que hicieron dichos ganadores fue derogar la constitución de corte conservador que regía al Estado. Votaron la constitución de Neiva del 20 de Febrero de 1877, de corte anticlerical, que desconoció la personería jurídica de las entidades religiosas de cualquier índole, negándoles por ende el derecho a poseer bienes, alborotando el avispero religioso. Así mismo recortó el tiempo de mandato de los Gobernadores y Diputados a dos años, se eligió a la Ciudad de Neiva como Capital del Estado –título que ostentó hasta el año de 1887 cuando por Ley de la República tal designó pasó a Ibagué.
[1] SAMPER Miguel,La Miseria en Bogotá (1867), página 42, tomado de Escritos Político Económicos de Miguel Samper, Tomo I, reimpresión Publicaciones del Banco de la República Bogotá 1977.
Ediciones 2011-15 Ver también: Baldíos 1754-1874 Colombia

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