miércoles, 22 de julio de 2015

Colombia 1958-1962 Historia

Sigamos en la historia de Colombia 1958-1962, reconstruyendo el pasado de una nación, para ver en qué medida damos con la identidad de un pueblo y los cimientos de nuestros ancestros.

Alberto Lleras Camargo fue el primer gobierno del frente nacional: 1958-1962.
La violencia se resistía a desaparecer del territorio nacional; las finanzas heredadas eran incoherentes y el déficit fiscal convidaban enfáticamente a la austeridad del gasto público; en el seno del ejército existía latente la amenaza de un golpe militar –rezagos rojistas que también tenía acogida entre algún sector de la opinión pública- mientras el sector Laureanista insistía en el llamamiento a juicio del ex dictador. En el Congreso, efectivamente se le formulan cargos por abuso de poder, enriquecimiento ilícito y obstrucción a la Ley y la Constitución Nacional. Los frente - nacionalistas temen el poder de Gustavo Rojas Pinilla y su posible influencia[1].

El mal manejo político del juicio a Rojas Pinilla, terminó convirtiéndolo en símbolo de los marginados y desposeídos[2]. El acusado terminó atacando al Laureanismo y a los partidos políticos tradicionales de haber abocado a la nación hacia el abismo (amenazando con delatar a los verdaderos autores del magnicidio de Gaitán, además ), de sus subterfugios y arreglos informales para seguir repartiéndose los cargos de influencia; así mismo se fue lanza en ristre contra Congresistas que colaboraron con él en su labor administrativa, por considerarlos impedidos para juzgarlo o en su defecto para que también lo fueran ellos por cómplices.

El 27 de agosto de 1958 es levantado parcialmente el estado de sitio en el país. Diez años de estado de sitio permanente. Prosiguen bajo esta figura jurídica los Departamentos de Caldas, Tolima, Huila y Valle. Solo hasta enero de 1962 es levantado en toda la nación[3]

En 1960 hubo escrutinios para Congreso de la República, con un total de 2.542.651 votos (seguía bajando la votación global y la participación electoral llegó a 57.8%), con una particularidad interesante y es que, las mujeres solamente participaron un 34%, el porcentaje más bajo desde que pudieron votar en el 57 y hasta 1968; la votación se discriminó así: 1.478.403 votos liberales (57.7%) y 1.059.370 votos conservadores (incluyendo los votos de la Anapo y otros) (41.66%). Para 1962 de nuevo se eligió parlamento, alcanzando 3.090.203 votos (57.8% de participación), divididos así: 1.685.531 para los liberales (54.5%) y 1.402.786 para los demás grupos (45.4%) [4].

Alfonso López Michelsen, crea el Movimiento Revolucionario Liberal (M.R.L), oponiéndose al frente nacional concertado por el sector oficial del liberalismo, desde donde asume una posición radical y revolucionaria, liberal con tendencia al socialismo. Pero aún dentro del mismo movimiento disidente creado hubo dos líneas importantes; la línea dura que pedía seguir abogando por un proceso de corte socialista o liberal de izquierda, liderada por Alvaro Uribe Rueda; la segunda, gestada dentro de la juventudes militantes , que evolucionaría hacia la constitución del ELN.[5]
«Al presidente Lleras se le aconsejaron muchas decisiones. El mandatario las afrontó con valor. Quiso modificar la Federación Nacional de cafeteros, que quebraba a los campesinos liberales comprándoles a precios irrisorios, cuando les compraba (porque muchas veces solo adquiría el café a los conservadores). Buscó variaciones en la Caja Agraria, cuyos créditos iban a parar a manos conservadoras y entregó partidas que fueron nuevamente negadas a los liberales. Los comisionados sugirieron reprimir al clero, que tomaba partido hacia los conservadores. Pero cuando Lleras Camargo pidió este sombrío panorama por escrito, los delegados- particularmente los políticos- se negaron a consignarlo. Por eso nunca hubo un documento que pasara a la historia.»[6]

Los ministros de hacienda de la Administración de Alberto Lleras Camargo fueron: Hernando Agudelo Villa, Misael Pastrana Borrero y Jorge Mejía Palacio.
Los ministros de relaciones exteriores por su parte fueron: Julio César Turbay Ayala y José Joaquín Caicedo Castilla.
[1] SILVA Luján Gabriel, Lleras Camargo y Valencia: entre el reformismo y la represión, en Nueva Historia de Colombia Vol. II. Planeta Colombiana editorial, 1998, páginas 211 y 212
[2] SANCHEZ G. Gonzalo, La Violencia: de Rojas al Frente Nacional, en Nueva Historia de Colombia Vol. II. Planeta Colombiana editorial, 1998, páginas 164-168
[3] Comité de Solidaridad con los presos políticos, Libro Negro de la represión. Frente Nacional 1958-1974, Bogotá 1974, página 18 y 31
[4] DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA (DANE), Colombia Política, 1972, página 153 y 154
[5] Entrevista con Alonso Ojeda Awad, en “Las guerras de la Paz” de Olga Behar, Planeta Colombiana editorial, Bogotá, sexta edición junio de1986, páginas 54 y 55.
[6] BEHAR, Olga. Las guerras de la Paz, Planeta Colombiana editorial, Bogotá, sexta edición junio de1986, página 37.

Departamento del Tolima 1958-1962
Nombrado como gobernador, Darío Echandía. En su discurso inaugural disertó sobre la restauración de la paz en el Tolima, conciliando posturas políticas extremas, sin buscar culpables ni culpados.

Participó el departamento con 101.061 votos liberales (de los cuales 44.827 correspondieron al MRL) y 56.724 votos conservadores en las elecciones parlamentarias de 1960; para esa entonces el porcentaje de participación electoral seguía descendiendo, llegando al 46.2%; para 1962 las cifras liberales fueron de 101.807 votos (24.243 del MRL) y los resultados conservadores arrojaron 64.631 votos, resaltando que las mujeres en este periodo solo participaron un 26%, mientras el global de participación solo llegó al 47.1% (el más bajo nivel de participación femenino en la historia departamental, hasta 1968, por lo menos)[1]

Los índices de homicidios en esta temporada de violencia, calculados por cada 100.000 habitantes de población, para este periodo en el Departamento, según el Ministerio de Justicia, fueron:[2]
En 1958 primer lugar con 133.7 (seguido por Caldas con 117.0); en 1959, primer puesto con 100.7 (precediendo a Caldas con 81.1); para 1960 mantenemos el podio del ranking con 62.8, por encima de Santander con 46.8.

[1] DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA (DANE), Colombia Política, 1972, páginas 161,163,173 y 174
[2] Colombia, Ministerio de Justicia, Cinco años de Criminalidad aparente 1955-1959, Vol. 2, Bogotá, Imprenta nacional 1961, anexo, página 41. Apéndice II
[3] SANCHEZ G. Gonzalo, La Violencia: de Rojas al Frente Nacional, en Nueva Historia de Colombia Vol. II. Planeta Colombiana editorial, 1998, páginas 169-170
[4] Ibíd.., página 173.

Ver también: Colombia 1957-1958

Ediciones 2011-14-15

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada