sábado, 17 de julio de 2010

Libro de cocina

Tengo ganas de hacer de comer, pero algo rico y diferente. Saco el libro de cocina, consulto y personalizo la receta. Quedo como un príncipe con mis visitantes. ¿Cómo surgió todo esto?
Desde el advenimiento de la letra escrita, el libro de cocina o la compilación de recetas hicieron su aparición. Para citar un ejemplo, puedo decir que conocemos recetas babilónicas del 1700 aC donde se describen platos de carne y fríjoles sazonados con cebolla, puerros, ajo, comino, menta, cilantro, etc. Luego esa idea de que los sumerios y acadios comían solo cereal, a la caneca de la basura. Se han descubierto también tablillas escritas en acadio donde se describe la preparación de postres, carnes condimentadas, guisos de verduras, platos de carnes, guarniciones y postres.
A principios del siglo V aC, el médico Hipócrates de Cos clasificó muchos alimentos por sus propiedades nutricionales y curativos; del mismo modo dió sendos consejos sobre la mejor manera de prepararlos para hacerlos más digeribles. Conceptos semejantes fueron expresados por el médico y militar Discorides de Anazarbos; daba consejos sobre el peligro de las setas venenosas sobre el año 50 de nuestra era; recalcaba la poca vida útil del pescado, los melones, la leche y los duraznos.
Así mismo Galeno, un Médico de Pérgamo, por allá en el 170 de nuestra era , valoraba como importante la cocción de los alimentos. Eso está bién, ¿pero de cuando data el libro de cocina más antiguo?
Sobre el año 500 aC, Heráclides de Siracusa publicó "El arte de la cocina" aunque no lo conocemos de primera mano; también se ha encontrado una obra sin título, de Mithaecus o Mithaikos, el primer libro de cocina en griego si bien, no se ha conservado, existe referencia a una de sus recetas en un libro de Ateneo. Más detallado resulta el libro de Arquestrato, un poeta antiguo griego que pasó a la posteridad por su poema humorístico- didáctico donde hablaba del goce de la comida, titulado "La vida placentera" o la vida de lujo. Habla bastante de peces, aperitivos y vinos. 62 fragmentos de este poema sobreviven en El banquete de los Eruditos de Ateneo. El poema sería traducido o imitado en latín por Quinto Ennio en su libro Hedyphagetica. Estos trabajos influyeron muy seguramente en Ateneo de Naucratis quien escribió un gran libro llamado el banquete de los eruditos (Deipnosofistas), de los cuales nos han llegado unas 15 partes (se supone que poseía 30 partes en total). En dicho libro habla por supuesto de cocina (despensa, postres, pastelería) y asuntos de comedor (vajillas, muebles), pero también lo hace del ornato y el lujo, la música y las cortesanas. En su libro Ateno cita a unos 500 escritores previos a él, menciona así mismo unos 2.500 trabajos de estos.
Cuando Marco Poncio Catón (Catón el viejo) en su libro Sobre la Agricultura, ofrece una receta para preparar un pastel de queso horneado en horno de piedra. Para conservar las uvas, así mismo, dio instrucciones de sellar un ánfora con brea y ponerla en una alberca con agua.
A Celio apicius (Caelio), un escritor del que nada sabemos excepto su nombre (vivió por allá sobre el siglo 3 o 4 de nuestra era aunque, se le confunde con Marcus Gavio Apicio, un distinguido comerciante del siglo I de nuestra era), se le atribuye el libro De cocina (Diez libros de cocina y los condimentos), donde incluye alrededor de 500 recetas divididas en 10 libros. Continuará.
Ver también: caldos, Libro de cocina 2, salsa de ajo

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