miércoles, 18 de febrero de 2009

Venezuela 1812 historia

En Venezuela 1812 intentaremos seguir el rastro de Simon Bolivar, el proceso de independencia y la situación de Venezuela para ese año.

Bolivar, cuyo ánimo acostumbrado desde la niñez a los grandes reveses y cuyo amor por la patria no se abatían en ninguna circunstancia, dominado en la que tan cruelmente pesaba sobre el pueblo venezolano por la idea de salvarle y de sacudir un dia el pesado yugo que venia a esclavizarle de nuevo, trato de conservarse, y merced a la buena amistad del español Don Francisco Iturbe, que gozaba de gran favor cerca de Monteverde, obtuvo un salvoconducto y se embarco en seguida para Curazao.

La terminación de la campaña trajo la desavenencia entre el capitan general Miyares y Monteverde, que se negaba a reconocer su autoridad en los paises por él recuperados para  España, dando por resultado la destitución del primero y la elevación del pacificador a la dignidad superior de Venezuela. Entonces, alegando que se conspiraba nuevamente, apreso a muchos distinguidos americanos. Miranda siguió muchos meses en los calabozos de Puerto Cabello, de donde fue trasladado a Cadiz y con destino al arsenal de la Carraca, que andando el tiempo le vio morir el dia 14 de Mayo de 1816. Juan Pablo Ayala, Madariaga, Mires y Roscio, patriotas venerables, fueron tambien remitidos a España y encerrados en seguida en los presidios de Africa.
La Constitución española, jurada en Cádiz por Fernando VII , fue publicada por Monteverde el 3 de Diciembre y adoptada, cinco dias mas tarde, por el pueblo y el clero. Pero algunos jovenes patriotas, llenos de intrepidez y desesperacion, concibieron el proyecto de sorprender, desembarcando en la Guaira, el destacamento realista que alli estaba y cuya fuerza consistia en 300 hombres, la mayor parte gueirenos. Eligieron como jefe al rico margariteño Santiago Mariño, quien para el golpe de mano intentado no contaba sino con el insignificante numero de seis fusiles. Sin embargo, llegada la ocasion de obrar, la guarnicion del puerto, abandonando a sus jefes, se unio con los venezolanos.
Pronto las fuerzas de Mariño, convenientemente distribuidas entre él, Bernardo Bermudez y Jose Francisco, derrotaron las tropas de Cerveris y ocuparon a Maturin, cuya guarnicion huyo tan luego como Bermudez se presento en sus cercanias. Con no menos rapidez, las fuerzas destacadas por orden del capitan general al mando de Don Antonio Zuazola batieron a los patriotas, primero en los Magueyes, y el 16 de Marzo de 1813 en Aragua. Este jefe no solo fusilo a los prisioneros que hizo, sino que mostró la mayor inhumanidad mandando matar a inofensivas mujeres, a venerables ancianos y a inocentes ninos.
Una parte de los derrotados y otros muchos patriota, irritados en vista del proceder de Zuazola, se refugiaron en Maturin, donde Piar y Azcua mandaban durante la ausencia de Bermudez, y cuyos jefes lograron desbaratar con solo 500 hombres, en una salida que hicieron de la plaza, a 1.500 mandados por Don Lorenzo de la Hoz, rechazando despues a fuerzas mayores todavia, y poniendo al capitan general en el caso de presentarse en el teatro de la guerra a dirigir por si mismo las operaciones.
Monteverde, a la vista ya de Maturin con mas de 2.000 hombres, intimó la rendicion de la plaza en el termino de dos horas, so pena, en caso contrario, de entregarla al furor de sus soldados. La contestacion fue: "Que el pueblo de Maturin estaba resuelto a perecer en defensa de las libertades patrias." Entonces tuvo lugar un sostenido y encarnizado combate por ambas partes, retirandose al fin los espanoles con perdida de 500 hombres muertos en el campo de batalla, entre los que habia 27 oficiales, y abandonando Monteverde al enemigo cinco cañones, muchas armas y pertrechos, su propio equipaje y mas de 6.000 pesos de plata.
Este memorable hecho de armas tenia lugar el 25 de Mayo; y desde esta fecha la revolución cobraba nueva vida. Entre tanto el general San Martin adelantaba tambien en la causa de la independencia en Buenos Aires, y todo parecia anunciar dias de bonanza para la America.
El abatido espiritu publico volvia a levantarse, saliendo como del estupor de un terrible sueño a la realidad amable de la vida, cuando el leal Bolivar, a quien el gobierno de Espana habia confiscado los bienes, que eran cuantiosos, con anterioridad a los ultimos sucesos referidos, se presentaba en Cartagena en los primeros dias de Octubre de 1812, decidido a inmolar su existencia en aras de la patria por su libertad y engrandecimiento. Venía acompanado de los hermanos Miguel, de Manuel Cortes Campomanes, de Fernando Carabaño, de Jose Felix Ribas y de varios distinguidos oficiales.
El plan que guiaba sus pasos, mirado aun por los menos desconfiados como irrealizable, era el de dar la libertad a Venezuela con el concurso de la Nueva Granada, que hasta cierto punto habia seguido la misma marcha en su revolucion contra los espanoles realistas. En Cartagena obtuvo el mando de una pequeña fuerza, con la cual subió por las margenes del Magdalena, y despues de haber batido varias partidas de las tropas enemigas en diferentes puntos de aquel rio, desde Ocaña solicito el permiso del gobierno de Cartagena para pasar a Cucuta.
Obtenido el consentimiento, con grande esperanza y entusiasmo emprendía su obra el valeroso caudillo. Solicito auxilios del gobierno de Cundinamarca, que le facilito 500 hombres, y se puso en marcha con animo de llegar hasta Caracas conforme a su ofrecimiento. El coronel español Don Ramon Correa podia disponer hasta de unos 4.000 hombres que por aquella parte guardaban la frontera venezolana. Pero Bolivar, valiéndose de ingeniosas extratagemas, apoyado por el pueblo y con relaciones de falsos espias, hizo que el enemigo abandonase algunas fuertes posiciones, llegando asi a la vista de San Jose de Cucuta, donde Correa habia concentrado mas de 800 hombres.
Al amanecer del 28 de Febrero de 1813 ocupo Simon Bolivar las alturas situadas al Oeste de San Jose, para cuya operacion tuvo que atravesar el caudaloso Zulia con una miserable canoa, y cayendo sobre las tropas españolas, despues de arrojarlas de sus posiciones, cargandolas a la bayoneta las derroto completamente, ocupo su artilleria, fusiles y cuantos pertrechos tenia Correa dentro de la villa, y retirandose a la Grita, los valles quedaron libres del todo. El empleo de brigadier, el titulo de ciudadano de la Union, y ademas el mando en jefe de la división, de Cucuta, fueron las recompensas otorgadas a Bolivar por tan señalado triunfo.
Unida su fuerza a la que trajo el coronel Manuel Castillo, jefe militar de Pamplona, ascendia ya a unos 1.200 hombres bien municionados y armados. Con 800 destacó al citado coronel para que atacase a Correa, quien el 13 de Abril se veia forzado a abandonar la angostura de la Grita, en donde estaba bien atrincherado. Entonces Bolivar se dirigio a Venezuela con sus exiguas fuerzas, pero con buenos oficiales. Entre estos iba en clase de mayor general de la expedicion el venezolano Rafael Urdaneta, el valiente joven Jose Felix Ribas y el comandante Atanasio Girardot, asi como tambien el capitan Luciano D'Eluyar. Estos ultimos eran dos bizarros granadinos. En Cucuta quedaron Joaquin Ricaurte, segundo jefe del ejercito, Francisco de Paula Santander y algunos otros.
El jefe venezolano fue recibido en Merida con grandes muestras de aprecio y entusiasmo el dia primero de Junio. Alli concibio el mas grande, el mas importante y trascendental de sus pensamientos revolucionarios. Desde el principio de la guerra eran condenados a muerte por los españoles cuantos individuos caian en su poder, con las armas en la mano, mientras que los suramericanos daban cuartel a sus enemigos. Esta ventajosa circunstancia hacia que los naturales, puestos en el duro trance de servir, se afiliasen con preferencia en las filas realistas. Asi, pues, la "guerra a muerte" fue el grandioso pensamiento que habia de dar a Venezuela su deseada independencia. Antes de imprimir a su resolucion un caracter solemne, se limito por el momento a publicar una proclama, fechada el 8 de Junio, en la cual lanzaba a los enemigos la amenaza de una guerra de exterminio si ellos seguian usando con los prisioneros el mismo rigor que hasta entonces. Y luego marcho sobre Trujillo, donde entro Girardot sin encontrar la menor resistencia.
Menos de un mes bastó a Bolivar para conquistar dos provincias venezolanas, libertando por una serie no interrumpida de triunfos el extenso pais que media entre Tenerife y Trujillo, desde cuyo ultimo punto, el 15 de Julio, anuncio a la republica la solemne resolucion que desde aquel dia adoptaba, declarando la "guerra a muerte" a los enemigos armados contra la patria. "Españoles y canarios, decia en su manifiesto; contad con la muerte aun siendo indiferentes, si no obrais activamente en favor de la libertad de la America. Americanos, contad con la vida aun cuando seais culpables."
Al siguiente dia, al pie de la cordillera que separa la comarca de Niquitao de las llanuras de Barinas, en el punto llamado las Mesitas, los oficiales Urdaneta y Ribas atacaban con 550 hombres a un cuerpo de realistas compuesto de 800 soldados, venciendolos tras un reñido combate que duro desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde. Unos 450 prisioneros y todas las armas de los realistas quedaron en poder de los vencedores.
A esta victoria siguió la de los Horcones, nombre del territorio en que Ribas volvio a derrotar a los españoles y esta situado entre el Tocuyo y la ciudad de Barquisimeto. Por fin, desbaratando aqui y alli cuantos obstaculos se oponian a su paso, el 7 de Agosto Simon Bolivar hacía su entrada triunfal en Caracas, victoreado por un pueblo entusiasta y numeroso que le saludaba con el glorioso nombre de "Libertador de su pais."

Leer tambien: Venezuela 1811-1812Nariño, 1812, 1813, BOLIVAR Y TORRES.

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