martes, 2 de diciembre de 2008

Mutis como médico

José Celestino Mutis considerado como médico, reorganizó en Santa fe de Bogotá la única cátedra de medicina que existía entonces en el virreinato, en el colegio del Rosario que estaba facultado para conferir grados académicos.
En 1776 quedó vacante la cátedra de medicina por muerte del protomédico encargado y entonces la Audiencia de Santa Fe decidió nombrarlo en dicho cargo, aclarando que no podía abandonar dicha labor hasta cuando hubiera formado en dicha ciudad a personal capacitado en sucederle. El suelo que se le asignaba eran 500 pesos que saldrían de la renta del aguardiente. Sus recetas incluían por supuesto bastantes productos botánicos como la ipecacuana (Psychotria emética Mut.), el bálsamo de Tolú(Myrospermum toluifermu Rich),el bálsamo del Perú (Myrospermum peruiferum DC) la yerba del té o té de Bogotá (Symplocos Alstonia L´Herit), la triaca –contra la mordedura de reptiles venenosos y del alacrán- , o sea el guaco (Aristolochia anguicida L.), el canelo de Santa Fe (nectandra cinnamomoides Nees), la nuez moscada (Myristica fragrans Thumb.), el arcillejo de Popayán que se empleaba para suspender la menstruación y para facilitar el parto, la yerba de la sanfría (anagallis centuculloides) y la cusparia (Galipea cusparita St. Hil) que fue descubierta por Mutis para curar la disentería. También estudió nuestro sabio las propiedades medicinales del cativo de mangle, el aceite de palo, el aceite de canime, el aceite de María y el bálsamo rubio. Capítulo aparte merece el concienzudo estudio de las virtudes medicinales de la Quina en Nueva Granada[1].
En 1804 propuso Mutis fundar un laboratorio de Química con la enseñanza respectiva, disertara sobre la inoculación de la vacuna[2] y expresara su sapiente opinión sobre la construcción de los cementerios, especialmente el de la Villa de Mompós[3].[4]
Ver también: Mutis como astronomo
[1] Adelantemos tan solo conclusiones a las que llegó el sabio Mutis:
1- ) La quina añeja bien guardada y preservada de la humedad del aire es mejor y de mayor eficacia que la nueva y recién cortada.
2- ) También es mejor la de cortezon que la de ramas delgadas y tiernas.
3- ) Conviene que se administre la Quina en polvo, entre más menudo el mismo, mejor, y al principio de la calentura.
4- ) La quina anaranjada es febrífuga por excelencia; la quina roja es muy astringente y no tan efectiva como la anterior, aunque es muy provechosa en gangrenas y supuraciones y en otras fiebres; la quina amarilla es muy amarga y su acción febrífuga es inferior a las otras; la quina blanca, es jabonosa y muy astringente y es de gran ayuda profiláctica.
[2] Se trataba de combatir la viruela.
[3] Se trataba de unas condiciones higiénicas mínimas que debía reunir el cementerio de Mompós, villa sujeta a frecuentes pestilencias por su mala situación y por lo ardoroso de su clima tropical. Planteaba por ejemplo que este había de ser espacioso y retirado del casco urbano (el que había era el patio de la Iglesia parroquial y aparte de lo pequeño, quedaba en el centro del villorrio).
[4] Bibliografia consultada:
Gredilla A. Federico. Biografía de José Celestino Mutis y sus observaciones sobre las vigilias y sueños de algunas plantas. 1a ed. en la colección Complemento a la Historia Extensa de Colombia, Editorial Plaza & Janés, Bogotá 1982.

1 comentario:

  1. que miseria de paga!!!, dios con tanto cerebro y tan mal pagado!!!, bueno no me sorprende jojoojojo, saludoss!!!

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