jueves, 7 de agosto de 2008

COCA COLA

¡CUIDADO CON LA COCA COLA!
AGUSTIN ANGARITA LEZAMA

Este será la primera de varias notas que presentaré sobre una sustancia potencialmente venenosa que nos acecha en casi todos los rincones de nuestras vidas: LA COCA COLA.

Esa bebida negra que con cara de inocente se vende en las tiendas escolares, en supermercados, en tiendas de barrio, en bombas de gasolina, en droguerías, en discotecas, restaurantes, hoteles, estadios, teatros y hasta en las cafeterías de las clínicas y hospitales, es un veneno en potencia.

La Coca cola tiene como ingrediente activo el ácido fosfórico un corrosivo industrial. Introduzca un clavo en esa gaseosa y en cuatro días estará disuelto. Si tiene un tornillo oxidado y no puede sacarlo, empape un trapo en Coca Cola y déjelo durante unos minutos y se aflojará. Los espárragos, esos largos tornillos que sujetan las llantas de los camiones y buses, por el arduo trajín al sol y al agua se oxidan y son casi imposibles de sacar: la Coca Cola se usa para aflojarlos. Los motores de los vehículos se limpian con ácido fosfórico. ¿Si esto le hace la chispa de la vida a un clavo, a un tornillo y un motor, qué le hará a nuestro organismo, mucho más delicado y complejo?

El material más duro que tiene el cuerpo humano es el esmalte de los dientes. Tome una muela o un diente, de esos que los odontólogos extraen, y métalo en una botella llena de Coca Cola. En menos de una semana se ha transformado en una sustancia blanda y gelatinosa. Si los terminales de la batería de su carro están llenos de óxido y corrosión, derrame Coca Cola sobre ellos y observe como las burbujas van desapareciendo la corrosión.

Si su inodoro tiene manchas, vierta una Coca Cola en la taza y déjela quieta durante una hora, luego, descargue el baño y compruebe los maravillosos efectos desmanchadores de su bebida favorita sobre la porcelana. Los guardafangos de los vehículos acumulan manchas de óxido de cromo que se pueden quitar frotándolas con papel aluminio embebido en Coca Cola. Hay otra cosa que se puede hacer en casa, tome un bistec e introdúzcalo en un recipiente lleno de Coca Cola, en dos días desaparecerá.

Desde el punto de vista médico, el ácido fosfórico de la Coca Cola bloquea la absorción de calcio favoreciendo la desmineralización ósea. En mujeres menopausicas, empeora la pérdida de calcio y acelera la osteoporosis. En los niños les retraza el crecimiento en la medida que sus huesos no se mineralizan adecuadamente. La cicatrización de las fracturas se retarda gracias al afecto del ácido fosfórico de la Coca Cola. Esta bebida, tan promocionada y conocida, combina el ácido fosfórico con azucares refinados y fructuosa (otro azúcar, obtenido del maíz), esta combinación dificulta la absorción de hierro, lo que favorece la producción de anemia, por lo tanto, es peligrosa para los niños porque facilita las infecciones. Según un estudio reciente de la iglesia católica colombiana, el treinta y cinco por ciento de nuestros niños campesinos y de los barrios pobres sufren de anemia, gran favor se les hace dándoles a beber Coca Cola.

Nos queda pendiente hablar de otros ingredientes nocivos de la Coca Cola: la cafeina, el gas carbónico, el color aditivo e-150, sus azúcares refinados, el aspartame de la presentación Light y el ciclamato de sodio de la nueva gaseosa. Por favor, espérenme unos días. Ver también: fórmula de coca-cola ; historia de la coca-cola ; del mismo autor: la salud en Ibagué.

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